Una ciudad bañada con hipoclorito

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Centro Habana, La Habana, seis de la tarde. Sus calles y avenidas reciben un baño de cloro como parte de las acciones que se desarrollan para frenar la transmisión de la #COVID-19. Unidos en esta misión están las Fuerzas Armadas Revolucionaras, Servicios Comunales, Aguas de La Habana y la Policía Nacional Revolucionaria. Su labor permite que en esta zona ahora en aislamiento social intensificado exista una mayor desinfección para evitar que se propague el nuevo coronavirus.

«Contamos con los medios necesarios para llevar a cabo esta tarea. En el caso de Centro Habana hemos dispuesto de seis carros especializados ARS 14, cuyo sistema de mangueras permite que el agua se esparza hasta diez metros y en 360 grados. Esto asegura que las calles, avenidas y fachadas por las que se realice la fumigación queden debidamente desinfectadas», explicó a Juventud Rebelde el teniente coronel Rubén Mustelier Duani.

Esta labor de vital importancia para el país que se realiza después de las seis de la tarde para que la acción del cloro perdure en las calles y no sea contrarrestada por el sol y las altas temperaturas ambientales es desarrollada en su mayoría por jóvenes pertenecientes a las FAR, quienes toman todas las medidas de protección.

Así lo asegura el teniente Dairon Ferrales González, joven oficial del Ejército Occidental, quien, junto a sus compañeros, ya ha desarrollado esta tarea en otras zonas de la capital. Sabemos que hoy nuestro accionar es importante para el país, y por ello ponemos todo nuestro empeño para contribuir a la eliminación del nuevo coronavirus con esta misión que cumplimos, comentó.

Sobre la preparación recibida explica el soldado Edel Pérez Reyes, quien reconoce que Cuba ha enfrentado la pandemia de una manera muy cuidadosa, y las acciones de desinfección contribuyen a que la nación siga decreciendo en los casos positivos y pueda vencer a la #COVID-19 en el menor tiempo posible.

La importancia de esta tarea la corrobora la doctora Yadira Olivera Nodarse, directora del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología de La Habana, quien afirmó que las tareas de fumigación con cloro han tenido gran impacto en la lucha contra el virus, sumadas a otras medidas que ha tomado la dirección del país, por lo que se mantendrán en las principales zonas de concentración de personas y en aquellas que se identifiquen eventos de transmisión local.

Quizá por ello, Leandro Pelegrín Valdés, soldado del Ejército Occidental, asegura sentirse orgulloso de aportar su esfuerzo al país. Estoy lejos de mi familia pero ellos saben que me estoy cuidando y contribuyendo a salvar vidas también. Me dan mucho apoyo y saben bien que la solidaridad humana debe estar siempre en función
de todo.

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