Pensar como país, desde la Misión.

Pensar como país es
ir contra la mediocridad, que no ha sido nunca transformadora. La genialidad
estará siempre en compartir educación, disciplina, superación y participación
activa, además sinérgicamente, en los procesos de la Patria. Es posible y, sin
dudas, será plausible.

Pensar Cuba es sentirla querida y hacer más por
ella; protagonizar sus procesos y trabajar juntos por el desarrollo; enaltecer
principios y fraguar mejores resultados; honrar la historia redentora; defender
la Patria y la Revolución.

Es muy gratificante dar y recibir lo mejor en
cuanto a dignidad, de todos y cada uno de los cubanos, sobre todo cuando se
trata de la Patria. Con ella viviremos toda la vida. Hoy y mañana, como
el ayer de los próceres, afirmaremos con nobles acciones lo que sentimos por Cuba.

Nacer libres y con derechos, crecer educándonos y bien cuidados, disfrutar genuinamente del deporte y la cultura, trabajar y crear juntos por el desarrollo, defender la dignidad de la Patria y compartir los mejores valores humanos en todos los contextos, es pensar como país.

Pensar como país es hacer más y mejor por Cuba, por su unidad, desarrollo económico-social, positiva resiliencia y legítima satisfacción de nobles aspiraciones. Es ser y parecer auténticos cubanos; es estar y aportar en sus procesos.

Pensar
como país es compartir los mejores saberes, conjugar ética y estética, ponderar
alternativas y adoptar las decisiones más atinadas, juntar acendradas
ocupaciones y contemporáneas vocaciones, es diafanidad y coherencia, de
pensamiento y desempeño.

Dr. José Luis Aparicio Suárez