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Tomado de: Revista Bohemia ||
Investigaciones señalan que beber té pudiera reducir el riesgo de padecer esta afección.
Beber-té
Beber-Té
No existían estudios relacionados con bebidas como café-té y la enfermedad glaucoma; sin embargo, una reciente investigación descubrió que el riesgo de esta afección ocular –común en la población de mayor edad y que puede provocar pérdida de visión–, se comporta a menor escala en personas que beben té caliente a diario.

Según especialistas en oftalmología el glaucoma se caracteriza por daño en el nervio óptico que ocasiona merma parcial o total de la visión. Los factores de riesgo para desarrollar el padecimiento incluyen edad, historial médico de diabetes, obesidad e hipertensión.

Por otra parte, el consumo de café se ha asociado de alguna manera al riesgo de desarrollar glaucoma, debido al aumento de la presión arterial intraocular; no obstante, resultados investigativos posteriores evocaron conclusiones mezcladas.

La mayoría de los sondeos que abordan el vínculo entre estas bebidas y el riesgo de mayor presión intraocular se refieren a muestras de poblaciones pequeñas, y por lo tanto no concluyentes. Pero, un equipo de científicos de la Universidad Brown en Providence, Rhode Island y la Universidad de California en Los Ángeles, EE. UU., decidieron comparar el consumo de varios líquidos: té caliente, descafeinado, té helado, café y refrescos, con el riesgo de deterioro en el nervio óptico. “El objetivo de este estudio es examinar la asociación entre el consumo de diversas bebidas con cafeína y descafeinadas y el glaucoma”, aclaran los autores.

Los investigadores analizaron los datos obtenidos de una encuesta de salud y nutrición que utilizó variedad de herramientas, entre ellas la entrevista, exámenes físicos, muestras de sangre, así como una prueba ocular, con el propósito de facilitar una imagen detallada del bienestar de la población examinada. Como parte de la evaluación, los participantes fueron interrogados sobre hábitos y frecuencias de ingesta de estas bebidas, lo que reveló que el consumo de té caliente todos los días representa un por ciento menor de riesgo de desarrollar glaucoma en comparación con personas que no lo consumen o quizá lo hacen de manera esporádica.

Para certificar coherencia en los resultados, también se verificaron posibles factores de confusión, como antecedentes de diabetes y hábitos de tabaquismo. No se encontraron vínculos entre glaucoma y cualquier otro tipo de bebida, incluido café con cafeína o sin ella. De cualquier manera, se trata de un estudio observacional, por lo que habría que tomar los resultados con mesura.

Igualmente se debe aclarar que hubo limitaciones en la investigación, como la escasa cantidad de participantes con la afección ocular. Asimismo, los autores del estudio señalan en el artículo: “el té contiene fitoquímicos y flavonoides –tipos de compuestos químicos activos que se encuentran en las plantas–, que tienen propiedades antinflamatorias, anticancerígenas, antioxidantes y neuroprotectoras asociadas con la prevención de enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes”.

Consecuentemente, se sugiere que no es exagerado considerar que el consumo de té podría tener efectos metabólicos protectores. “Se necesita más investigación para establecer la importancia de estos hallazgos y si el consumo de té caliente puede desempeñar un papel en la prevención del glaucoma”, finaliza Connie Wu, líder del trabajo.

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Autor: Yamila Berdaye

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