Merecedores del aplauso colectivo mundial

image_pdfimage_print

Fuente: Brigada Medica Cubana en Djibouti

José Maigel Blanco Basulto no disfrutaba de su familia desde finales de marzo, cuando se le indicó la misión de tomar su maleta de médico y volar hacia Italia, para curar a ese pueblo de la pandemia que azota al mundo, justo en el ojo de la tormenta: Crema, región de Lombardía.

Se abre la puerta del auto. Lo primero es el abrazo.  Casi tres meses lejos de los seres queridos parece una eternidad.

José Maigel Blanco Basulto no disfrutaba de su familia desde finales de marzo, cuando se le indicó la misión de tomar su maleta de médico y volar hacia Italia, para curar a ese pueblo de la pandemia que azota al mundo, justo en el ojo de la tormenta: Crema, región de Lombardía.

Gregorio, padre del galeno, jamás tuvo a su hijo tan lejos, y lo sintió bien adentro. La noticia de la partida le llegó de “sopetón” y debió asumirla como hombre, pero,  ¿a qué padre le gustaría ver a su hijo arriesgar su vida? A nadie le duele hasta que te pica cerca.

El mayor dolor de José Maigel era dejar a su hija, una traviesita, enamorada de su padre, que no supera los cinco años de edad. ¿Quién querría dejar atrás a la niña de sus ojos?

Partir hacia otro país para salvar a los más necesitados,  dejando el corazón en casa,  es una decisión muy difícil. Solo quienes vivieron la encrucijada saben cuanto. Historias he escuchado miles, pero la esencia, siempre es la misma. “El cuerpo está en el extranjero, pero la mente está en la casa”.

http://diariomayabeque.cu/news/1418

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Top