¡Hasta siempre, Comandante!

Aprendimos a quererte

desde la histórica altura

donde el sol de tu bravura

le puso cerco a la muerte.

Aquí se queda la clara,

la entrañable transparencia

de tu querida presencia,

comandante Che Guevara.

Tu mano gloriosa y fuerte

sobre la historia dispara,

cuando todo Santa Clara

se despierta para verte.

Aquí se queda la clara,

la entrañable transparencia

de tu querida presencia,

comandante Che Guevara.

Vienes quemando la brisa

con soles de primavera

para plantar la bandera

con la luz de tu sonrisa.

Aquí se queda la clara,

la entrañable transparencia

de tu querida presencia,

comandante Che Guevara.

Tu amor revolucionario

te conduce a nueva empresa,

donde esperan la firmeza

de tu brazo libertario.

Aquí se queda la clara,

la entrañable transparencia

de tu querida presencia,

comandante Che Guevara.

Seguiremos adelante

como junto a ti seguimos

y con Fidel te decimos:

«¡Hasta siempre, Comandante!»

Aquí se queda la clara,

la entrañable transparencia

de tu querida presencia,

comandante Che Guevara.