Este lunes se realizó la entrega de la placa de reconocimiento al médico internacionalista José Maigel Blanco Basulto, quien cumplió misión en Lombardía. Sirva esta entrevista como homenaje en este tercer domingo de junio, a todos los padres que asumen diferentes misiones para preservar la vida
Para Gregorio Blanco Gómez ver aterrizar el avión fue como volver a respirar. Su hijo, José Maigel Blanco Basulto, único médico mayabequense que integró la Brigada Henry Reeve en Lombardía, Italia, pronto estaría en casa.
Mientras observaba el aeroplano desplazarse por la pista, muchas cosas pasaron por su cabeza, una de ella fue el orgullo de que hijo se convirtiera en el galeno que él nunca pudo ser.
“Siempre quise ser doctor, pero, por cosas de la vida, no pudo ser. José Maigel quería ser piloto de combate, pero al final, eligió la Medicina”.
“Todavía recuerdo el día que me lo dijo: me sentí más que feliz. Tan feliz como cuando lo vi recibir su título universitario”, comentó el Blanco Gómez.
La pandemia se convirtió en un huracán global y la región de Lombardía, en Italia, era el ojo de la tormenta. Este joven galeno de apenas 30 años eligió el camino más humano y, al primer llamado, se alistó para ayudar a los más necesitados.
Gregorio recibió la noticia por teléfono esa misma tarde.
“Yo le pregunté: ¿Hijo, tú te sientes preparado para esto? Una vez comprometido es hasta el final; y él me respondió: Sí, papá, mi única preocupación es la niña, pero sé que contigo estará bien cuidada”.
“Entonces, le aseguré que con nosotros la niña estaría bien y lo apoyé en su decisión. Eso es lo mejor que puede hacer un padre, estar al lado de las desiciones de sus hijos”, expresó el padre de José Maigel.


