Efectividad del HeberFERON ante el cáncer de piel basocelular

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Tomado de: Adelante

Tres años puede parecer poco o mucho tiempo en dependencia de lo ocurrido en esa etapa. Si los vinculamos a la cura del cáncer de piel entonces el tiempo se vuelve oro. Esa es la etapa en que especialistas de Dermatología del hospital clínico quirúrgico Amalia Simoni tienen en sus manos para contar buenas historias, aunque no es la única institución camagüeyana dentro de este actuar.

No hay un solo tipo de cáncer de piel, pero el basocelular es el más frecuente entre estos, y el elegido para ser destruido por el HeberFERON, medicamento cubano producido en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), de la capital.

De 104 personas afectadas de carcinoma basocelular tratadas con el HeberFERON en el “Amalia Simoni”, 54 habían recibido terapéuticas anteriores, como cirugías o crioterapias (tratamiento mínimamente invasivo que usa un frío intenso para congelar y destruir un tejido enfermo, con inclusión de células cancerosas).

Resulta novedoso que el 62 % de estos enfermos corría el riesgo de sufrir de mutilaciones de oreja, nariz u otros sitios, mientras el 87 % de los beneficiados curó su lesión, afirmación corroborada luego de la valoración que se realiza pasadas las 15 semanas de utilizado el producto, y visto el resultado de la biopsia, un 4,8 % resolvió de manera parcial.

Quiere decir, aseguró la Dra. Yoddali Ballester Caballero, especialista en Dermatología y en Medicina General Integral (MGI), de la institución asistencial referida, que el 91,8 % está registrado con respuestas objetivas y favorecedoras. Hasta el momento solo un caso reportó recurrencia de la dolencia.

Sin lugar a dudas, el fármaco demuestra su eficacia al disminuir los riesgos de mutilaciones, contar con la posibilidad de otra terapéutica ante pacientes que no pueden o no desean ser intervenidos quirúrgicamente, y de hecho constituir otra alternativa para evadir el padecimiento, incluso, por su efecto a distancia al repercutir favorablemente en otras lesiones cercanas, al reducirlas o desaparecerlas. Para su aplicación siempre se cuenta con el consentimiento informado del afectado.

La Profesora Yoddali, apasionada consciente del HeberFERON, está convencida, además, de que proporciona una mayor calidad de la cicatrización y mencionó como las zonas de alto riesgo la auricular, la nariz y los párpados.

Oscar Figueredo recibe el tercer tratamiento. En los dos anteriores, con la cura de sus lesiones mediante el medicamento.

Oscar Figueredo recibe el tercer tratamiento. En los dos anteriores, con la cura de sus lesiones mediante el medicamento.

ENFERMOS DICEN…

Oscar Figueredo Campanioni, camagüeyano de 77 años de edad, recibe el tercer tratamiento, todos en lesiones diferentes. En este caso la cirugía lo llevaría a perder parte de la oreja.

“Me han seguido en consulta y respondo de manera afirmativa a la aplicación del medicamento, porque he comprobado más de una vez que sí cura”.

Con más de 80 años de edad, Graciela Martín Toledo se somete confiada al tratamiento con HeberFERON en el lado izquierdo de la nariz, y ella y su familia quieren evitar la cirugía porque ya le fue mutilada una parte del lado derecho.

La lesión de Margarita se ha reducido, incluso, sin terminar las sesiones de aplicación del producto cubano.

La lesión de Margarita se ha reducido, incluso, sin terminar las sesiones de aplicación del producto cubano.

Con 55 años, Margarita Morejón Bermúdez confía en su bienestar, pues no ha terminado con las sesiones correspondientes y ya se le ha reducido la lesión.

UN MOTIVO GENERALIZADO

La mayoría de los casos con cáncer de piel mantienen como factor desencadenante la exposición excesiva al sol, en especial a la radiación ultravioleta (UV), sin olvidar que influyen también los factores ambientales, genéticos e inmunológicos, y hasta la adicción de fumar por el calor que se recibe.

Esa es la razón por la cual la Dra. Ballester insiste en la necesidad de eludir el sol entre las diez de la mañana y tres de la tarde, por ser el horario de su mayor intensidad, vestirse con ropas que cubran y de colores oscuros, al igual que la utilización de sombrillas, gorras y sombreros.

Por supuesto, no escapó a las recomendaciones el empleo de protector solar, y no solo aplicarlo media hora antes de la salida, sino renovarlo cada dos horas si se sigue exponiendo al sol o camina por la sombra, máxime si tenemos en cuenta que el daño sufrido por la radiación ultravioleta queda en la piel como una especie de memoria que no se borra, sobre todo la sufrida antes de los 18 años de edad.

ALARMAS POSIBLES

Los lunares o manchas oscuras, aumento de volumen, que produzca picazón, sangre o duela, por solo mencionar algunos. Y algo vital, nunca dejar de asistir al médico ante la menor duda.

Por Olga Lilia Vilató de Varona

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