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| Cirrosis hepática |
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Pasos a seguir:
1. La cirrosis hepática consiste en el endurecimiento del tejido hepático y trae como consecuencia la pérdida de las funciones del hígado. En el hígado pueden suceder dos cosas, puede aumentar de volumen o, por el contrario, puede reducirse. Las causas de esta enfermedad se deben a los excesos de comida, el alcohol y otras intoxicaciones y a la edad.
2. Entre los síntomas de la cirrosis los más frecuentes entre los pacientes de esta enfermedad son: dolor en el costado derecho de su tronco, gran palidez en su piel, debilidad generalizada, dilatación de las venas de debajo de la piel abdominal, hinchazón de las extremidades inferiores, inflamación de las encías, diarrea o hemorroides entre otros síntomas.
3. Lo primero que debes saber es que la cirrosis no tiene cura, el daño que sufre el órgano es irreversible aunque sí que podemos frenar su avance y seguir algunos consejos y hábitos de vida que harán que nos encontremos mejor. La progresión de la enfermedad es lenta y, para conseguir paliar los estragos de la misma, es imprescindible que un médico te dé las directrices que debes seguir. En este artículo de unComo te contamos por qué no se puede curar la cirrosis.
4. Aunque la cirrosis es incurable, sí que existen algunas medidas que pueden hacer que el dolor sea menor y la afectación al órgano sea menos intensa. A continuación te detallamos cómo tratar la cirrosis hepática con unos cambios en tus hábitos de vida que conseguirán que vivas de una manera más saludable:
La buena alimentación es importante para cuidarte si tienes cirrosis por eso, en este artículo te detallamos cómo comer si tienes cirrosis indicándote cuáles son los alimentos más aconsejados para mejorar el estado de tu hígado. 5. Como ves, no existe un tratamiento específico medicinal para la cirrosis puesto que, como ya te hemos comentado, es necesario no abusar de las medicinas porque nuestro órgano puede no procesarlas correctamente. La manera más frecuente de tratar la cirrosis consiste en hacer un trasplante de hígado ya que es la única manera de terminar de manera definitiva con esta enfermedad.
Normalmente, el médico aconsejará esta intervención cuando la cirrosis esté en un estadio avanzado y haya riesgo de que el hígado pueda dejar de funcionar. Esta operación es tan común que la técnica ha mejorado considerablemente y el porcentaje de éxito se encuentra en el 90% de los casos. Sin embargo, si la causa de la aparición de la cirrosis ha sido debido a la hepatitis viral entonces puede ser que el trasplante no sea definitivo y que la enfermedad reaparezca en el nuevo hígado. Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar. Consejos
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Autor: Borja Lopez |
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