
Collage de Salud desde la región timorense
Fuente: Brigada Médica en Timor.
La medicina cubana ha ganado prestigio por sus resultados evidentes no solo en la formación, profesionalidad y capacidad de su personal, sino también por su desinterés, voluntariedad, solidaridad y humanismo; reconocimiento que se intensificó más por su enfrentamiento contra la COVID-19, como es el caso de los integrantes de la misión en Timor Leste, donde los cooperantes ejecutan diariamente las medidas de bioseguridad para prevenir y contener esta enfermedad.
Precisamente, es notorio el control y seguimiento al paciente, para así elevar su calidad de vida en la población timorense.


De manera que “el capital humano es lo que hace posible que se hable de miles de profesionales de Salud que ayudan a otros países”. También se constata su sensibilidad, humildad y perseverancia, basamentos de la medicina.

Ellos están formados sobre la base del humanismo y el internacionalismo; por sus venas corre el amor y la entrega a sus pacientes.

Y la enfermería es la más noble de las profesiones, “como no escogerla”. Un ejemplo de esto son estás dos féminas Licenciadas en Enfermería: Airela Cartty Meriño y Zonia Sánchez Morales, consagradas a su labor diaria en la nación timorense, en especial en Oecusse.


Del mismo modo está el trabajo de los cooperantes con los estudiantes de la Escuela Superior de Medicina de tercer año.

“Como estudiante de Medicina estoy muy orgullosa de participar en este evento. Sé que el ejercicio físico es vital para mantener la salud del cuerpo y la mente. Sugiero a todos mis compañeros acompañar el estudio con la práctica sistemática de ejercicio físico”, afirmó Albertina, como una muestra de la formación médica integral en Timor Leste.