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Tomado de: Radio Rebelde ||

Al resumir las cualidades que caracterizaron a Ernesto Che Guevara, en la velada solemne efectuada en La Habana el 18 de octubre de 1967, a los pocos días de haber librado su último combate en la selva boliviana, el máximo líder de la Revolución cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro, quién fuera un entrañable amigo, compañero de lucha y un hermano del Che, señaló:

 Ernesto Che Guevara Ernesto Che Guevara Ernesto Che Guevara Ernesto Che Guevara
 “Porque Che reunía, en su extraordinaria personalidad, virtudes que rara vez aparecen juntas. Él descolló como hombre de acción insuperable, pero Che no solo era un hombre de acción insuperable: Che era un hombre de pensamiento profundo, de inteligencia visionaria, un hombre de profunda cultura. Es decir que reunía en su persona al hombre de ideas y al hombre de acción.”
Y añadió:
“Pero no es que reuniera esa doble característica de ser hombre de ideas, y de ideas profundas, la de ser hombre de acción, sino que Che reunía como revolucionario las virtudes que pueden definirse como la más cabal expresión de las virtudes de un revolucionario: hombre íntegro a carta cabal, hombre de honradez suprema, de sinceridad absoluta, hombre de vida estoica y espartana, hombre a quien prácticamente en su conducta no se le puede encontrar una sola mancha.”
Fidel además aseguró:

“Constituyó por sus virtudes lo que puede llamarse un verdadero modelo de revolucionario.”

Nacido en Argentina, el 14 de junio de 1928, Ernesto Guevara de la Serna fue un hombre cuya actuación estuvo basada en principios, y en tal sentido se sintió motivado. Su modo de proceder se correspondió siempre con lo que proclamara en cartas, discursos, conferencias y trabajos periodísticos.

Siendo muy joven, en los recorridos que realizó por su país natal y otros de América Latina, entró en contacto con los hombres y mujeres humildes y quiso poner sus conocimientos al servicio de ellos.
Más tarde comprendió que con el esfuerzo aislado de un individuo resultaba imposible transformar la terrible realidad que padecían los pueblos, y que para curar el mal que lastraba la vida de millones de seres humanos olvidados y explotados, era necesario hacer la revolución.
Atento al palpitar de los acontecimientos de la tierra latinoamericana, tras haberse graduado de médico en 1953 salió de su país natal con el objetivo de ir hacia Venezuela, para reencontrarse con su amigo Alberto Granado, pero después decidió dirigirse hacia Guatemala. Allí vivió en 1954 la singular experiencia de ver cómo elementos reaccionarios, con el empleo de la fuerza y con el apoyo de Estados Unidos, provocaron el derrocamiento de un gobierno progresista.
Entonces tuvo que salir de este país y trasladarse hacia México, donde se reencontró con un joven cubano Antonio Ñico López que había conocido en Guatemala, y que había participado el 26 de julio de 1953 en una acción llevada a cabo por combatientes revolucionarios dirigidos por Fidel Castro que atacaron los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y el Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, para iniciar un periodo de lucha contra una dictadura militar reaccionaria existente en Cuba desde 1952.
Fue a través de Ñico López, que después Ernesto entró en contacto con Fidel Castro, quien en julio de 1955 había llegado a la capital mexicana con el propósito de reorganizar el movimiento revolucionario que encabezaba con vista a reanudar la lucha de liberación en Cuba.
Fue en una fría noche de 1955 cuando Ernesto Guevara se entrevista con Fidel Castro, y bastó una conversación de unas horas para que ambos se identificaran plenamente.
Casi un año y medio después él, ya conocido como Che Ernesto por su procedencia argentina, en unión de los demás expedicionarios del yate Granma, llegó a la tierra cubana. Eso fue el dos de diciembre de 1956.Muy pronto evidenció ser uno de los más destacados combatientes, y por sus condiciones, valor, capacidad y entereza, se le confiaron responsabilidades y se le asignaron misiones complejas que cumplió con eficiencia, como la de conducir en el segundo semestre del año 1958 una columna invasora desde la Sierra Maestra, en la zona oriental, hasta la parte central del territorio cubano.
Además en la entonces provincia de Las Villas dirigió la gran batalla de Santa Clara, a finales de 1958.
Tras la victoria popular en enero de 1959, el Che fue uno de los más queridos dirigentes de la Revolución cubana, y fue capaz igualmente de, además de su labor dentro de las Fuerzas Armadas, dirigir con acierto varios organismos, el Departamento de Industrialización del Instituto Nacional de Reforma Agraria, el Banco Nacional de Cuba y el Ministerio de Industrias.
También el Che representó a Cuba dignamente en varios eventos de carácter internacional y habló, entre otros lugares, ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, en este caso el 11 de diciembre de 1964.

Autor: Víctor Pérez Galdós Logo

 

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