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Brasil confirmó 353 casos de fiebre amarilla y 98 muertes en el período del 1 de julio de 2017 al 6 de febrero de este año. En el mismo período del año pasado, se confirmaron 509 casos y 159 muertes. En total, se notificaron 1 286 casos sospechosos de fiebre amarilla, de los cuales 510 fueron descartados y 423 permanecen en investigación.
Vigilancia en Salud
Los informes de fiebre amarilla siguen, desde el año pasado, la estacionalidad de la enfermedad, que ocurre, en su mayoría, en el verano. De esta forma, el período para el análisis se considera del 1 de julio al 30 de junio de cada año.

El Ministerio de Salud informa que no hay registro confirmado de fiebre amarilla urbana en el país. El caso de fiebre amarilla en São Bernardo do Campo está siendo investigado por un equipo de la Secretaría Estatal de Salud de São Paulo, lo que incluye el historial del paciente y captura de mosquitos para identificar la forma de transmisión en la región. Se debe observar que el paciente vive en la región urbana, y posiblemente trabaja en el área rural. Cualquier afirmación antes de la conclusión del trabajo es precipitada. São Bernardo do Campo es una de las 77 ciudades de los tres estados del país (São Paulo, Río de Janeiro y Bahía) incluidas en la campaña de fraccionamiento de la vacuna de fiebre amarilla que comenzó el pasado 25 de enero en estados como Sao Paulo y Río de Janeiro, los más afectados por la enfermedad junto con Minas Gerais, todos en la región sureste, la más golpeada por el nuevo brote.

El ministerio reiteró que todos los casos de fiebre amarilla registrados desde 1942 hasta la fecha son del tipo silvestre, transmitida por mosquitos de las especies Haemagogus y Sabethes, presentes en zonas boscosas.

La probabilidad de la transmisión urbana en Brasil es bajísima por una serie de factores: todas las investigaciones de los casos de fiebre amarilla conducidas hasta el momento indican exposición a áreas de bosques; en todos los lugares donde ocurrieron casos humanos también ocurrieron casos en monos; ninguna de las acciones de vigilancia entomológica, con capturas de vectores urbanos y silvestres, encontraron presencia del virus en mosquitos del género Aedes; ya hay un programa nacionalmente establecido de control del Aedes aegypti en función de otras arbovirosis (dengue, zika, chikungunya) que logra mantener niveles de infestación por debajo de lo que los estudios consideran necesario para sostener una transmisión urbana de fiebre amarilla. Además, hay buenas coberturas vacunales en las áreas de recomendación de vacuna y una vigilancia muy sensible para detectar precozmente la circulación del virus en nuevas áreas para adoptar la vacunación oportunamente.

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Autor: Ministerio de Salud de Brasil

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