BioCubaFarma: con la mira en la soberanía tecnológica

image_pdfimage_print
[:es]
Integrado en la actualidad por 34 empresas y más de 20 000 trabajadores, representa en el plano nacional un pujante sector emergente de la economía del conocimiento y pieza clave en la aspiración de multiplicar los aportes de la biotecnología cubana y mantener la posición de vanguardia alcanzada por dicha rama a nivel internacional
Es una aspiración con bases sólidas multiplicar los aportes de la biotecnología cubana.

Desde su nacimiento en el 2012, el Grupo Empresarial de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica, BioCubaFarma, asumió la misión de cubrir las necesidades del sistema nacional de Salud, potenciando la ciencia y la innovación como palancas indispensables para lograr tal empeño.

Integrado en la actualidad por 34 empresas y más de 20 000 trabajadores, representa en el plano nacional un pujante sector emergente de la economía del conocimiento y pieza clave en la aspiración de multiplicar los aportes de la biotecnología cubana y mantener la posición de vanguardia alcanzada por dicha rama a nivel internacional.

Consultado sobre el quehacer de la entidad en el año recién concluido, el doctor Eduardo Martínez Díaz, presidente de BioCubaFarma, manifestó a Granma que durante el 2018 fueron introducidos 29 productos en el mercado nacional, de ellos 15 medicamentos genéricos y siete dispositivos y equipos médicos, además de obtenerse 21 nuevos registros.

«Igualmente, se presentaron ocho nuevos objetos de invención a la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial, mientras recibimos la concesión de 116 patentes en el exterior. Nuestros investigadores también publicaron 192 trabajos en revistas nacionales y foráneas», aseveró.

Una arista de la labor del grupo empresarial a resaltar es la ejecución de 119 ensayos clínicos, en estrecha colaboración con el Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos, y la participación de sus instituciones en la elaboración de nuevos programas de investigación-desarrollo de la Dirección de Ciencia y Técnica del Ministerio de Salud Pública, como son los de Medicina de Precisión, Nanomedicina y Robótica Médica.

Hubo avances, asimismo, en la integración de BioCubaFarma en los Programas de Control de Cáncer y Disfunciones Cerebrales, que constituyen dos de los principales problemas de salud derivados del proceso de envejecimiento de la población cubana.

Para el doctor Eduardo Martínez, resultó de suma importancia haber incrementado los proyectos conjuntos con la Universidad de La Habana (UH) y la Universidad de Ciencias Informáticas, y los avances en la concepción de nuevos laboratorios, en particular los que involucran a la Facultad de Química y el Instituto de Farmacia y Alimentos de la UH.

Enfatizó que las entidades del Grupo Empresarial gestionaron 96 proyectos de biofármacos, de los cuales el 75 % son innovadores con protección de patentes.

«De la cifra mencionada el 25 % corresponden a productos de los llamados “primeros en su clase”, o únicos, es decir, actúan a través de mecanismos diferentes a los que existen o están en fase de desarrollo para el tratamiento de determinada dolencia».

Tal condición, indicó el Presidente de BioCubaFarma, pone de manifiesto el alto componente de innovación en nuestra actividad científica, elemento imprescindible en la conquista del mercado de los países industrializados.

«Para alcanzar ese objetivo hemos seleccionado un grupo de proyectos priorizados con resultados relevantes y que están destinados a resolver importantes cuestiones de salud en Cuba y muchos países del mundo. Sobresalen los referidos a enfermedades cerebrovasculares, cáncer, y padecimientos neurodegenerativos».

Calificó de hito especial la creación de la primera empresa mixta Cuba-Estados Unidos en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, entre el Centro de Inmunología Molecular y el Instituto de Cáncer Roswell Park, de Buffalo, en el estado de Nueva York.

La misma debe trabajar en la introducción de varios productos para la inmunoterapia del cáncer de los pacientes norteamericanos, y constituye un baluarte científico de solidaridad y de amistad entre ambos pueblos.

OTROS RESULTADOS Y DESAFÍOS

Más allá de tributar al mejoramiento de los indicadores de salud de la población cubana y la generación de bienes y servicios exportables, el potencial científico de BioCubaFarma amplió los vínculos con el Ministerio de la Agricultura, destacándose durante el 2018 la extensión de la cobertura del uso de la vacuna Gavac contra la garrapata en el ganado vacuno, y el inicio de la introducción nacional de la vacuna Porvac, única de tipo molecular disponible en el orbe para el cólera porcino.

Otros resultados notables tributados al sector agropecuario de la nación han sido la evaluación a escala de campo de las semillas transgénicas de maíz y soya con un incremento de la productividad agrícola; la evaluación de plantas proteicas como la moringa, morera y titonia para su producción agrícola intensiva, beneficio, industrialización y uso en la alimentación animal; la ampliación del uso de medios de cultivo en el diagnóstico microbiológico; y la introducción de la tecnología SUMA en el diagnóstico de enfermedades del reino vegetal y animal.

Sobre los desafíos a encarar por BioCubaFarma en lo adelante, el doctor Eduardo Martínez citó, por ese orden, la urgencia de incrementar la cobertura del cuadro básico de medicamentos, las exportaciones y la apertura de mercados en el exterior, cuestión que requiere ampliar la gama de productos destinados a ese fin.

No menos ineludible será diversificar las fuentes de financiamiento externo de la actividad de investigación-desarrollo, mediante la negociación de activos intangibles, acceso a capital de riesgo y la cooperación internacional, junto con continuar el proceso inversionista que posibilite aumentar las capacidades productivas y los estándares de calidad.

Todo lo anterior favorece la introducción y entrega de resultados al sistema de Salud, así como la generación de mayores ingresos en divisas, permitiendo la sostenibilidad del crecimiento del sector.

Ratificó que la ciencia y la innovación han de formar parte de la cultura de los directivos, investigadores, tecnólogos y demás trabajadores de BioCubaFarma.

«Contribuir a la soberanía tecnológica del país es un aporte concreto a la defensa de la Revolución y el Socialismo, y contamos con el capital humano calificado y comprometido para llevar a término ese objetivo estratégico», recalcó el doctor Eduardo Martínez.

user-profile

Autor: Orfilio Peláez

[:]
Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •