XIV Aniversario de Misión Milagro. Una visión solidaria del mundo (Parte I)

Fuente: Brigada Médica Cubana en Venezuela ||

La Misión Milagro nace como iniciativa de los presidentes de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías   y   Fidel Castro Ruz de Cuba, motivados por la amplia cobertura de servicios de salud de la Misión Barrio Adentro.

Fidel y Chávez en Aló Presidente
Logotipo Misión Milagro
Misión Milagro
Primeros pacientes favorecidos con la Misión Milagro

En diagnóstico realizado por los cooperantes cubanos se detectó un número importantes de pacientes con dificultades visuales, fundamentalmente la población excluida, donde eran poca las probabilidades de encontrar una detección, canalización y solución a los problemas de salud visual a este amplio sector de la población venezolana.

En julio, se efectuó el primer vuelo Caracas-Habana con 50  venezolanos, aumentando las cifras de favorecidos a 15 mil pacientes, en el cierre de diciembre.

A partir de la firma del compromiso Sandino por los dos mandatarios, de intervenir quirúrgicamente a latinoamericanos con problemas visuales que integran el ALBA, se comienza esta misión para el mundo, correspondiendo a Venezuela la cifra de 3.000.000 de intervenciones.

Esta iniciativa del Ejecutivo Nacional, orientada a solucionar, gratuitamente y de manera rápida y efectiva, la deuda con las personas excluidas de la atención y apartadas de la vida social y productiva por padecer problemas solucionables de salud visual, incorporándolos a la vida social, y logrando la independencia de los pacientes y de su núcleo familiar.

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Autor: MSc. Carmen Rafaela Herrera Contreras

 




Jornadas de TCI

Labor realizada por colaboradores cubanos y venezolanos en TCI, Estado Guárico

 Fuente: Brigada Médica Cubana en Venezuela ||
Los colaboradores cubanos y venezolanos realizan jornadas de Trabajo Comunitario Integrado en diferentes comunidades en el estado de Guárico, promoviendo salud,  prestando un  servicio de excelencia  y  manteniendo  muy en alto los principios éticos heredados del humanismo y la solidaridad de la Revolución Cubana, inspirados en el  ejemplo del Che, Fidel y Raúl.
Jornadas de TCI
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Autor:Brigada Médica Cubana en Venezuela

 




[:es]En fotos, la trayectoria de Miguel Díaz-Canel[:]

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Tomado de: Cuabadebate

Cuba se levanta esta mañana de jueves con un nuevo presidente democráticamente electo, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez. La inteligencia, honestidad, seriedad y vínculo del mandatario con el pueblo son palpables en una serie de instantáneas históricas, archivadas por los periódicos Vanguardia y Ahora que Cubadebate comparte con sus lectores.

Las fotografías también recuerdan el paso del hoy Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en sus funciones como dirigente juvenil, como miembro del Buró del PCC en Villa Clara, así como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en ese territorio y en Holguín.

 

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Cursaba el tercer grado de la enseñanza primaria, cuando el hoy primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez conoció de la noticia de la muerte del Che; era apenas un niño.

Cuando hurgo en los recuerdos me cuesta trabajo definir si lo asumido en mi memoria es exactamente lo vivido aquel día o tiene que ver con lo estudiado durante tantos años sobre ese momento relacionado con la impresionante persona que es el Che», dice, para más adelante confesar «Asumo que mis recuerdos son una construcción sentimental entre lo vivido y lo incorporado como conocimiento posterior».

Graduado de Ingeniero Electrónico en la Universidad Central de Las Villas, centro en el cual fue profesor y donde comienza a dirigir la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) sin apartarse de la docencia, Díaz Canel rememora aquellos días del año 1967.

«Sin asumir aún la certidumbre del suceso en la casa, en la escuela, en la calle casi todos hablaban al respecto con mucho pesar, esperanzados en que no fuera cierto, que se desmentiría en algún momento; pero a la mañana siguiente del 15 de octubre, después de la comparecencia del Comandante en Jefe en radio y televisión la noche anterior, donde anunciara la certeza de la amarga noticia de la muerte todo se tornó en tristeza».

Cuenta que sus padres, amistades, vecinos, compañeros de aula y maestros lloraban «era un niño pero me daba cuenta del cariño y la fe que la gente profesaba al Che».

Siguiendo el ejemplo del guerrillero que aprendió a admirar desde niño, cumplió misión internacionalista en Nicaragua y, a su regreso, en 1989, ocupó distintos cargos en la UJC hasta llegar a ser Primer secretario del Comité Provincial en Villa Clara y luego Segundo Secretario del Comité Nacional.

En el año 1997, Miguel Díaz-Canel era el secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia de Villa Clara. Estuvo al lado de los principales dirigentes de la Revolución cuando fueron trasladados a Santa Clara los restos del comandante Ernesto Che Guevara y 4 de sus compañeros caídos en Bolivia. «No me gusta la palabra, pero me siento privilegiado porque estuve en aquel sitio sagrado, aquel día, junto a grandes de nuestra historia recibiendo aquellos restos venerables», revela. Sobre estos y otros temas conversamos.

— Fue de los primeros niños en el país, agrupados en aquel entonces en la Unión de Pioneros de Cuba, que en el año 1968 dijera el lema «Pioneros por el Comunismo: Seremos como el Che»; como muestra del espíritu internacionalista de las más jóvenes generaciones y el deseo expresado por el Comandante en Jefe de que el ejemplo del Guerrillero Heroico fuera el modelo a seguir por niños y adolescentes. ¿Le merece algún comentario?

En 1968 las referencias al Che en cualquier ámbito de la vida eran muy frecuentes; la Revolución vivía un momento difícil: el bloqueo, la agresión imperialista, las dificultades económicas, se trabajaba arduamente en el empeño de construir una nueva sociedad para la cual era necesario formar un hombre capaz de tal encomienda. Entonces es cuando Fidel sabiamente define, en la velada solemne por la caída en combate del Che, el 18 de octubre de 1967, que ese verdadero modelo de revolucionario cabal para nuestro pueblo tendría que ser el Che.

Tomar su ejemplo en su justa dimensión para perpetuar su legado y permanente presencia y para que la ausencia solo fuera física fue legítimo; estábamos llamados a inspirarnos en su actitud, como propósito, y así crecimos, tratando de lograrlo. Eso nos hizo revolucionarios, jóvenes comprometidos que también nos propusimos demostrar que podíamos superar retos y desafíos, y no me arrepiento, al contrario, es algo que nos marcó en la vida y en lo que sinceramente creo, pero como advirtió Fidel: «su ejemplo era difícil de igualar y prácticamente imposible de superar».

Considero que fue digno proponérnoslo y si no lo logramos, sí tenemos que admitir que nos superamos a nosotros mismos y ahí en la historia creciente y joven aún de la Revolución Cubana están los valores, los hechos, las hazañas y las proezas de este pueblo que lo demuestran.

Lo que sí no debemos permitir es que se convierta en una consigna vacía, en una rutina, en simple repetición de palabras; tiene que asumirse por compromiso, por inspiración, por convicción, hay que darle un verdadero contenido con la actitud con la que se asumen en la vida todos los retos, sin olvidar que se transita por etapas con diferente madurez.

— Con solo 37 años tuvo una responsabilidad histórica como primer secretario del Partido Comunista de Cuba en Villa Clara, cuando se anunció que en la Plaza de Santa Clara descansarían para siempre los restos del Che Guevara, Tania la Guerrillera, Vilo Acuña y sus compañeros de la guerrilla en Bolivia. Coméntenos de aquellos días del año 1997.

Necesariamente para hilvanar una opinión al respecto tengo que remontarme a años anteriores a 1997. En 1996, algún tiempo después de haberse iniciado las labores de búsqueda de los restos, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, en una visita a la provincia, nos explicó la posibilidad que existía de que se encontraran los restos del Che y sus compañeros de la guerrilla, para lo cual era necesario realizar algunas transformaciones constructivas en la Plaza de la Revolución que lleva su nombre en Santa Clara: se trataba de contar con un Memorial para depositar esos restos.

Aquella revelación nos emocionó profundamente, habíamos crecido con la incertidumbre sobre el destino de los restos del Che y con la esperanza de que un día regresaría a la Patria; ahora de golpe esa aspiración se acercaba a la realidad y era totalmente enaltecedor y a la vez retador que el lugar escogido fuese aquella plaza nuestra, esa ciudad de Santa Clara con la cual tuvo el Che tantos lazos revolucionarios y familiares, ¡donde tan querida era su presencia!.

Éramos conscientes de que asumíamos un enorme compromiso porque si Villa Clara, representando a Cuba, era la depositaria de esos inmortales restos, teníamos que merecer ese honor multiplicando resultados para ser realmente dignos de tamaña responsabilidad.

Esos sentimientos, meses más adelante, los compartí en un encuentro con todos los cuadros del Partido, del Gobierno y de todas las instituciones de la provincia en aquel momento, en la propia plaza, y les pedí entrega total al encargo planteado; posteriormente al acto del 17 de octubre de 1997, esos sentimientos los socializamos con el pueblo y confieso que se desató un ambiente de trabajo muy positivo en el territorio y la provincia cosechó éxitos y sé que fue, es y será celosa guardiana de esos restos. Esa es la mejor manera de apoyar el concepto expresado por Fidel en relación con el Destacamento de Refuerzo.

Durante meses, combatientes de la columna del Che que residían en la provincia, constructores y los arquitectos que diseñaron desde el inicio la plaza, se involucraron en el empeño de construir lo que se les había indicado. No puedo olvidar los rostros de aquellos hombres fuertes, corajudos, forjados en el combate, el trabajo y las tareas revolucionarias cuando Ramiro les explicó el alcance y la importancia de la obra para la cual habían sido seleccionados, no pudieron contener las emociones ni el llanto, agradecieron la confianza y de manera ejemplar se entregaron en alma y cuerpo durante varios meses, sin descanso, a la obra y estoy seguro de que siempre conservarán en sus vidas esas vivencias con sano orgullo.

En el transcurso de esas jornadas el General de Ejército Raúl Castro Ruz y los Comandantes de la Revolución Juan Almeida Bosque y Ramiro Valdés realizaron varias visitas para evaluar la marcha de la obra.

Tuve el honor de participar en la ceremonia el 12 de julio de 1997 en la que el Comandante en Jefe recibía los restos del Che y de cuatro de sus compañeros caídos en combate. El parte de cumplimiento de la misión de traslado de los restos a la patria, que emocionadamente dio el comandante Ramiro, el silencio que imperaba, el rostro de los familiares, compañeros y dirigentes presentes y las sentidas palabras de Aleidita: «Hoy llegan a nosotros sus restos, pero no llegan vencidos, sino convertidos en héroes, eternamente jóvenes, valientes, fuertes y audaces», será algo que jamás olvidaré y que siempre que tengo retos difíciles en mi vida rememoro para afianzar fuerzas.

— Fueron jornadas conmovedoras las vividas por los villaclareños en aquel octubre, usted pudo apreciarlas de cerca al lado de los principales dirigentes de la Revolución, muy especialmente de Fidel y siempre hay anécdotas que se convierten en recuerdos que, no obstante los años, dejan una huella perdurable. ¿Nos podría contar?

Aquellos días del octubre antes, durante y después del V Congreso del Partido se laboró ardua y responsablemente en crear las condiciones para asegurar impecablemente el homenaje póstumo y el acto de inhumación de los restos.

Los restos llegaron a Santa Clara el 14 de octubre alrededor de las siete de la noche, la caravana siempre estuvo acompañada a su paso, desde los límites de la provincia hasta la capital, por una multitud en silencio, respetuosa, visiblemente emocionada con banderas cubanas y fotos del Che en sus manos, así también esperaba una multitud ordenada en el Parque Vidal

Las urnas fueron colocadas en un salón de la Biblioteca Provincial y un grupo de compañeras y compañeros realizamos una primera guardia de honor esa noche en la ciudad heroica de la batalla dirigida por el Che. Durante los minutos de guardia pensé en muchas cosas y para mí mismo me dije: «El Che entra nuevamente victorioso en Santa Clara».

En los dos días siguientes un mar de pueblo al que se sumaron personas que llegaron de diferentes confines del mundo en apretada fila rindió sentido y respetuoso homenaje, colchones de flores a la entrada del recinto donde se encontraban los pequeños ataúdes se formaron al paso de la multitud.

Al amanecer el 17 de octubre de 1997 la ciudad de Santa Clara estaba sumida en un impresionante silencio, la plaza estaba colmada de pueblo, al Fidel encender la llama eterna estaba fundando el eterno homenaje.

— Veinte años después ¿cuál es la mirada de Miguel Díaz-Canel a aquel acontecimiento histórico que trascendió a esta pequeña isla?

Siento que se cumplió con el deber y con la sagrada aspiración del regreso de sus restos. Fue un acontecimiento anhelado, conmovedor, emotivo, cargado de simbolismo, una cálida acogida a los héroes que regresaban victoriosos, una permanente convocatoria a la defensa de los más auténticos valores morales y revolucionarios. Tuvimos la oportunidad ansiada de hacer el verdadero homenaje póstumo que merecían el Che y sus compañeros caídos en combate, además de buscar el adecuado y entrañable lugar para que descansaran sus aguerridos restos.

Constituyó, no una despedida, sino un triunfal regreso a la batalla revolucionaria. A partir de ese momento creció el compromiso, la inspiración, realmente fue un verdadero refuerzo moral e ideológico para apoyar lo que hemos vivido desde entonces y lo que afrontaremos en el presente y futuro. El Memorial ha devenido lugar para la íntima reflexión revolucionaria, espacio para comprometer y honrar con resultados, sitio de obligada visita para el homenaje de aquellos que creemos, aspiramos y luchamos por un mundo mejor.

No me gusta la palabra pero me siento privilegiado porque estuve en aquel sitio sagrado, aquel día, junto a grandes hombres de nuestra historia recibiendo aquellos restos venerables. La vida me dio esa oportunidad, que honraré mientras viva.

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Autor: Lic Mirian Ramírez Díaz

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[:es]Fidel y el Concepto de Revolución Cubana[:]

[:es]En el concepto general de la Revolución Cubana siempre se mantendrá un grupo de concepciones, juicios y criterios que validan nuestro proceso como una revolución verdadera. Es una definición muy coherente, integrada por veinte ideas que se convierten en las armas, los instrumentos y hasta las vías para que no se detenga. Por eso el general de ejército Raúl Castro Ruz concibe el concepto como la quintaesencia del trabajo político ideológico en nuestro país.

Tomado de:Dirección Política de las FAR ||

Queda a los revolucionarios y patriotas de este pueblo, en primer lugar, hacerse dueños del concepto y aplicarlo en la vida cotidiana en el enfrentamiento a lo mal hecho, porque el extracto final de la definición, fundamentalmente, reside en las cualidades humanas para enfrentar el bien contra el mal, en todo los sentidos, de ello depende, reitero, la propia existencia de la Revolución. Dejar de cumplir el contenido del concepto es dejar de ser revolucionarios y, la Revolución, por tanto, perdería su autenticidad.

Es por ello que el Comandante en Jefe consideró que

Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz
“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.”

Fidel Castro, Plaza de la Revolución José Martí,
La Habana, 1º. de mayo del 2001

El concepto de Revolución ha sido tratado de diferentes maneras por nuestro líder de la Revolución Fidel Castro Ruz, quien dejo esclarecido a través de los años el concepto de Revolución Cubana, el cual hizo un análisis muy profundo, según las circunstancias y el momento que nos ha tocado vivir.

No hay dudas que esa definición dada por él está en correspondencia con otras ideas expuestas por el propio Fidel.

Ya vamos más allá de nuestros orígenes. Hoy la definición es mucho más abarcadora. Cada etapa revolucionaria posee sus objetivos, los actuales, por supuesto, no son los mismos que cuando la Revolución triunfó en 1959 que se enfrentó a la compleja situación del país.

De los muchos conceptos de Revolución que el Comandante en Jefe trasmitió, el pueblo cubano ha comprendido el porqué de la necesidad del proceso revolucionario. Antes de la victoria de enero de 1959, el concepto Revolución se enmarcaba en las acciones del Ejército Rebelde en las montañas, y de los combatientes clandestinos en la ciudad. Una vez que triunfa, el concepto se convierte en la acción de todo el pueblo, junto al gobierno revolucionario y a las organizaciones surgidas bajo la dirección del líder de la Revolución.

Cuando Fidel explicaba la definición de qué es revolución, lo hacía con tal maestría que fue capaz de crear conciencia y darnos una lección del concepto. Ahí se aprecia la capacidad que tenía para presentar una enseñanza en cada mensaje que expresó.

En las cotidianas intervenciones y conferencias de prensa, Fidel, no dejaba de revelar el significado de la Revolución y esclarecía la complejidad que tiene una Revolución como la nuestra.

                     Y fácil parecía una revolución y, sin embargo, una revolución no es tarea fácil. Una revolución no es un acontecimiento sencillo en la historia de un pueblo {`…} es un hecho complejo y difícil, que tiene además la virtud de ser una gran maestra, porque nos va enseñando sobre la marcha, y sobre la marcha va fortaleciendo la conciencia del pueblo, y sobre la marcha nos va enseñando qué es una revolución.   Discurso pronunciado el 24/2/1969.     OB.Cit,pp. 418-419

Una revolución no es sino una gran batalla entre los intereses del pueblo y los intereses contrarios al pueblo {….} es una gran lucha en la cual todos somos actores {…} en la cual todos estamos participando, y {…} de la cual nadie puede pretender sustraerse, porque sus consecuencias afectan igual por igual a los que luchan y a los que pretendieron ser indiferentes a esa lucha. Discurso en el Congreso de los Trabajadores Metalúrgicos, 6/7/1960. OB.Cit. p.431

                    Y ¿qué es una revolución? ¿Es, acaso, un proceso pacífico y tranquilo? ¿Es, acaso, un camino de rosas? {…} es, de todos los acontecimientos históricos, el más complejo y el más convulso. Es una ley infalible de todas las revoluciones, y la historia lo enseña, ninguna revolución verdadera dejó de ser, jamás un proceso extraordinariamente convulso, o, de lo contrario, no es revolución. Cuando hasta los cimientos de una sociedad se conmueven, y solo la revolución es capaz de conmover los cimientos y las columnas sobre las cuales se erige un orden social, como solo una revolución es capaz de conmoverla, y si esos cimientos no se conmueven, la revolución no tendría lugar, porque una revolución es algo así como destruir un viejo edificio para construir un edifico nuevo, y el nuevo edificio no se construye sobre los cimientos del edifico viejo. Por eso, un proceso revolucionario tiene que destruir para poder construir. Discurso en el 2do aniversario de la Revolución. 2/1/1961. Ob.Cit.p.443

Es posible que muchos empiecen ahora a comprender la Revolución en toda su significación y en toda su grandeza, porque, incluso, era una palabra muy repetida y que para muchas personas no tenía sino una significación sonora, una idea confusa, porque, incluso, se llamaba revolución a cualquier cosa y cualquiera se llamaba revolucionario. Fidel castro Ruz, Discurso pronunciado el 24/2/1960. Ob.Cit.pp 418-419.

 Estamos viviendo días de intensa y trascendental lucha {…} Millones de compatriotas, todos casi sin excepción, han participado en ella. Nuestras armas han sido la conciencia y las ideas que ha sembrado la Revolución a lo largo de más de cuatro décadas {…} Discurso de Fidel el 1/1/2000. Granma 2/5/2000,p.4

Estas ideas de Fidel, manifiestan una convocatoria a las generaciones de hoy para defender y engrandecer la Revolución que tenemos. La que representa una lucha entre los intereses de los revolucionarios y de los que están contra ella y quieren ahogarla y destruirla. Una lucha que afecta a todos, porque el resultado beneficiará o perjudicará a todos por igual.

En todo momento evalúo las causas de una revolución, porque ella no surge de manera espontánea ni por decisión de un grupo de revolucionarios, sino por la necesidad de enfrentarse a la opresión del pueblo. Y si es una revolución auténtica tiene que llegar, como llegó la cubana, hasta los cimientos que sostienen a una sociedad explotada, y pueda colocar la base de una sociedad nueva y mejor.

Queda, también, muy bien delimitado que nuestro proceso revolucionario no es, no ha sido ni será nunca un camino floreado. Ya lo reiteró el primer secretario del Comité Central del PCC, EL 11 de julio del 2008 en la Asamblea Nacional “{…} el enemigo está haciendo hasta lo imposible para multiplicarnos las dificultades, con la absurda aspiración a ponernos de rodilla. Raúl Castro. Discurso en la 1ra sesión ordinaria de la VII Legislatura de la ANPP, .11/7/2008.P.28.

El Comandante en Jefe, como parte de sus definiciones respecto de la Revolución Cubana, considera que esta no fue el saldo de un hecho casual y aislado o un milagro político y social divorciado de las realidades de la sociedad moderna y de las ideas que se debaten en el universo político, sino que la Revolución Cubana es el resultado de la acción consciente y consecuente, ajustada a las leyes de la historia de la sociedad humana.

Entre la situación del momento histórico al que hace referencia Fidel, y los años de enfrentamiento al gobierno de Estados Unidos está el concepto de revolución Cubana expuesto por él. Porque el concepto es una síntesis de principios, leyes, propósitos, métodos y formas de llevar a cabo la Revolución. Porque los preceptos expuestos en la definición son el resultado de la propia Revolución y los que nos han permitido avanzar y festejar el triunfo de estos 59 años.

Además, el concepto condensa las enseñanzas que, acerca de la dirección de la Revolución, hemos recibido de Fidel en toda esta etapa. Y por último, cada una de las veinte ideas se convierte en imprescindible y vital para la continuidad de la revolución.

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Autor: Dirección Politica de las FAR

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