[:es]Promoción de salud en TV Beliceña[:]

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El 10 de Septiembre de cada año desde el 2003, la Asociación Mundial para la Prevención del Suicidio en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, promueven el “Día Mundial para la Prevención del Suicidio”. Como parte de las actividades de promoción de salud mental sobre el tema, realizadas este 2017 en el Distrito de Orange Walk, el Dr Edelio Seijo Alemán especialista en Psiquiatría de la Brigada Médica Cubana en este hermano país, visitó el viernes 8 al canal 53 de cable visión y su emisora radial en el programa  “Despierta Belize”, donde abordó esta problemática social y de salud mental que cobra cada año tantas vidas en el mundo.

El tema de este año “Tomate un minuto, cambia una vida”, promueve las buenas relaciones humanas, la posición de ayuda de las personas a cada miembro de nuestras comunidades, compañeros de trabajo, familiares, amistades; este pequeño espacio de tiempo puede hacer la diferencia y salvar una preciosa vida. Escuchar sin juzgar y guardar en secreto la confesión de aquellos que sufren, que están agobiados, estresados o angustiados y ser compasivos con ellos puede liberarlos de su carga emocional y disminuir el sufrimiento hasta hacer que desaparezca la idea suicida.

Hablemos del tema, rompamos con el mito de que hablar de suicidio puede  provocar esta conducta, abandonemos el estigma, recordemos que el suicidio puede ser prevenible.

  

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[:es]Reconocimiento a la Psiquiatria Cubana en Belice[:]

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La actividad y el trabajo de la Psiquiatría Cubana  ha sido reconocida este año en los 4 especialistas que cumplen misión en este hermano país. Especial agasajo recibió la Dra. Amparo Muro que recientemente culmino su misión después de más de 3 años de intensa y fructífera labor, así lo hicieron patente las autoridades de salud y de la especialidad de la región donde laboro, así como  su brigada médica y la Coordinación Nacional en una sencilla pero emotiva despedida.

Feliz regreso  a la patria, éxitos en sus nuevas tareas.

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[:es]LAS CHICAS NUEVAS CELEBRAN SUS CUMPLEAÑOS[:en]LAS CHICAS NUEVAS CELEBRAN SUSTres de las colaboradoras que recién comenzaron su misión en la BMC Belice, celebran su primer cumpleaños en este mes de Agosto, por lo que los compañeros de la brigada de más tiempo en el país les festejaron en su día, para que a pesar de la distancia les hicieron sentir que aquí somos parte de una gran familia. Así de bien les hicimos sentir a cada una, Yamile fue la primera en recibir su sorpresa el día 13 de Agosto, luego tocó el turno a Aidita el día 22 y por ultimo Elena el día 28. CUMPLEAÑOS[:pb]LAS CHICAS NUEVAS CELEBRAN SUSTres de las colaboradoras que recién comenzaron su misión en la BMC Belice, celebran su primer cumpleaños en este mes de Agosto, por lo que los compañeros de la brigada de más tiempo en el país les festejaron en su día, para que a pesar de la distancia les hicieron sentir que aquí somos parte de una gran familia. Así de bien les hicimos sentir a cada una, Yamile fue la primera en recibir su sorpresa el día 13 de Agosto, luego tocó el turno a Aidita el día 22 y por ultimo Elena el día 28. CUMPLEAÑOS[:]

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Tres de las colaboradoras que recién comenzaron su misión en la BMC Belice, celebran su primer cumpleaños en este mes de Agosto, por lo que los compañeros de la brigada de más tiempo en el país les festejaron en su día, para que a pesar de la distancia les hicieron sentir que aquí somos parte de una gran familia. Así de bien les hicimos sentir a cada una, Yamile  fue la primera en recibir su sorpresa el día 13 de  Agosto,  luego tocó el turno a  Aidita el día 22 y por ultimo Elena el día 28.

    

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[:es]La Cirugía Pediátrica presente en la Colaboración Medica. [:]

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la atencion quirurgica a  recien nacidos y niños tambien esta presente en la colaboracion medica, brindando sus servicios a os infantes del pais.

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[:es]Por la infancia de Belice, la pediatría cubana sigue manteniendo la sonrisa de los niños.[:]

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desde la atencion primaria hasta la atencion terciaria de salud, por los niños de Belice desde hace mas de 26 años, las federadas cubanas de la atencion pediatrica, saludan su dia en el cumplimiento de su labor.

 

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[:es]Operación Milagro[:]

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Por: Ignacio Ramonet
En este artículo: Cuba, Ignacio Ramonet, Operación Milagro, Salud, Solidaridad, Venezuela
1 agosto 2017

Le llaman “la Ceguera”. Es un conjunto de cuatro modernos edificios situado al suroeste de La Habana (Cuba), concretamente en el verde y boscoso municipio de Marianao. No lejos de la mundialmente conocida sala de espectáculos Tropicana y del que fuera colegio jesuita de Belén, donde cursó sus estudios secundarios Fidel Castro. Oficialmente se llama Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer y ahí es donde se inventó, el 9 de julio de 2004, a iniciativa de Fidel y de Hugo Chávez, la famosa “Operación Milagro” que le ha devuelto la vista a millones de personas ciegas y sin recursos no sólo en Cuba y Venezuela sino en decenas de países de América Latina y del mundo.

El hospital existía, en forma embrionaria, antes de la revolución cubana. Se llamaba “La Liga contra la Ceguera” (de ahí el nombre con el que aún se le conoce popularmente) y había sido fundado en 1956 por un grupo de oftalmólogos humanitarios, financiado por un patronato de beneficencia a base de donaciones voluntarias de la población. Pero la mayoría de sus médicos, después de la victoria de la revolución, abandonaron a sus pacientes y se marcharon a Estados Unidos.

Con el personal que no desertó y se mantuvo fiel al proyecto transformador, poco a poco, gracias también a un grupo de jóvenes oftalmólogos, se retomó el proyecto. Así fue consolidándose la idea de impulsar la creación de un Hospital Docente Oftalmológico enteramente financiado por las nuevas autoridades revolucionarias.

En 1988, a iniciativa del presidente Fidel Castro, se creó, en el seno de este hospital, con los más modernos equipos tecnológicos, el Centro de Microcirugía Ocular que pronto iba a situar a Cuba en los primeros puestos, a nivel mundial, en materia de cirugía de cataratas, miopía y glaucoma. De todo el planeta empezaron entonces a acudir pacientes para someterse a delicadas intervenciones. Y la excelente reputación del “Pando Ferrer” se fue extendiendo por el mundo entero.

“¿Cómo surgió la idea de la operación milagro?”, le pregunto al doctor Marcelino Ríos, director del Hospital Pando Ferrer. Acompañados por la Dra. Eneida Pérez, que dirige el departamento de cataratas, estamos en su modesto despacho en el que destaca una gran foto en blanco y negro, enmarcada –obra de Alberto Korda—, que muestra en primer plano a Fidel Castro encendiendo un cigarro junto a Che Guevara. El Dr. Ríos lleva su bata blanca bien abrochada por encima de una camisa azul, está sentado ante una mesa repleta de libros y documentos, y me cuenta: “Todo empezó un 9 de julio del 2004. Se cumplen ahora exactamente trece años. Yo estaba ya de director. Recuerdo que era un viernes, ya de noche, pasadas las siete de la tarde. Una gran parte del personal, como es lógico, ya se había ido a su casa. Empezaba el fin de semana… Y, de pronto, me anuncian que llega, de improvisto, Fidel. ¡Imagínese!”

El Dr. Ríos se echa las manos a la cabeza y hunde los dedos en su espesa cabellera gris mientras, abriendo bien grandes los ojos, trata de reproducir la traumática sorpresa de entonces: “Ignoraba a qué venía el Comandante… Y me puse a reunir a todos los doctores que, a esa hora, podía encontrar disponibles. No eran muchos, cuatro o cinco a lo sumo. Entre ellos estaba la jovencísima Dra. Eneida Pérez que no debía tener ni treinta años entonces… Llegó Fidel, con su uniforme verde oliva, sus botas altas, afable como siempre. Venía solo, sin ningún ministro. Nos reunimos en un salita pequeña. Expectantes… Y ahí, sin muchos preámbulos, bebiéndose un vaso de agua, Fidel nos pidió, como un favor, si podíamos recibir el día siguiente por la mañana –un sábado…— a un grupo de cincuenta pacientes venezolanos que estarían llegando de Caracas para ser operados de cataratas…”

“¿Ya dominaban ustedes la cirugía de las cataratas?”, le pregunto a la Dra. Eneida Pérez. Venerada por sus pacientes, amable y bondadosa, considerada como una de las mejores cirujanas oftalmólogas del mundo, la Dra. Eneida me explica: “Bueno, quizás no tanto como ahora con trece años más de experiencia… Pero ya realizábamos, en 2004, unas setecientas cirugías por semana… Y ya entonces, varios de nosotros, exactamente siete, dominábamos la más novedosa técnica quirúrgica, la Blumenthal, para el tratamiento de las cataratas, enfermedad que es responsable, hay que recordarlo, de la mitad de los casos de ceguera en el mundo.”

“Al día siguiente –prosigue el Dr. Marcelino Ríos— a las siete de la mañana, llegaban a nuestro hospital los cincuenta venezolanos anunciados por Fidel. Una hora después ya habían sido operados los primeros de ellos. Y el lunes siguiente, nuestros siete cirujanos, trabajando sin descanso, habían operado a todo el grupo. Me llamó Fidel para felicitarnos y preguntarme si podíamos operar a más gente… ¿A cuántos más? le pregunté. Y ahí es cuando me dice que, sin duda, se había expresado mal porque lo que él nos había pedido era de operar a cincuenta venezolanos… ¡por día! Además eso no debía perturbar el servicio a los pacientes cubanos que ya operábamos normalmente…”

“Tuvimos que traer a otros siete oftalmólogos del interior del país porque no dábamos abasto… –me explica la Dra. Eneida Pérez— Tuvimos que constituir dos grupos: el primero empezaba a las 7 de la mañana… Terminaba a final del día… Calcule usted, cada intervención en aquella época duraba unos 15 minutos… Y cada cirujano operaba a unos sesenta o setenta pacientes por día… En total, los catorce cirujanos operábamos a una media de unos 500 pacientes cada día… Fue un reto formidable. Tuvimos que sobrepasarnos. Dos meses después, habíamos operado a unos 14 mil pacientes. Casi todas eran personas sin recursos. Con anécdotas muy conmovedoras: madres o padres que veían a sus hijos por primera vez… Ciegos de nacimiento –porque hay cataratas de nacimiento…— que por fin recobraban la vista y descubrían el mundo… Muchos lloraban de emoción. Humanamente fue una experiencia fabulosa.”

“Fidel –recuerda el Dr. Ríos—, un tiempo antes, en una precedente reunión, me había preguntado: ‘¿Cuál es la mejor tecnología para la cirugía oftalmológica, sin contemplar precios pero obviamente que no sea norteamericana?’ Le dije, sin vacilar, que era la alemana o la japonesa. Y el Comandante, a pesar de las reservas expresadas por algún ministro, mandó importar lo mejor. Para dar el mejor tratamiento a nuestro pueblo. Ello permitió a nuestros médicos y a todos nuestros especialistas formarse a las técnicas más actuales, más avanzadas. Sin esos equipos de alta tecnología y sin esos progresos no hubiésemos estado a la altura del desafío que nos planteó aquel 9 de julio de 2004. Fidel lo tenía pensado, no me cabe duda, desde mucho antes. Recordemos que, con Hugo Chávez, ya habían lanzado con enorme éxito, en Venezuela, la ‘Misión Barrio Adentro’, enviando a miles de médicos cubanos a los barrios más pobres para atender a pacientes que, a veces, no habían visto a un doctor o a un dentista en toda su vida. Por eso, los dos Comandantes conciben la idea de lanzar la ‘Operación Milagro’. Pero no divulgan la iniciativa; la mantienen en secreto hasta ver si todo sale bien.”

“Durante más de un año –prosigue la Dra. Eneida Pérez— estuvimos operando a miles y miles de pacientes venezolanos. Se estableció un verdadero puente aéreo con Caracas. Cada enfermo venía, por razones obvias, acompañado de un pariente. Y a este pariente, nuestros servicios médicos lo sometían a un examen de salud completo, multidisciplinario. Y a menudo se descubría que padecían diversas afecciones de salud o padecimientos crónicos; y también se les trataban. O sea que paciente y acompañante regresaban a su país totalmente curados.”

“¿Cuándo se anunció públicamente la existencia de la ’Operación Milagro’?”, le pregunto al Dr. Marcelino Ríos. “Fue —me contesta— en el marco del programa de televisión ‘Aló Presidente’ que se realizó aquí en Cuba, en la provincia de Pinar del Río, en un poblado llamado Sandino, el 21 de agosto de 2005. Ahí es donde los presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro anuncian que ya se han operado más de 50 mil pacientes y divulgan la existencia del convenio mediante el cual se crea la ‘Misión Milagro’ que plantea intervenir quirúrgicamente a seis millones de latinoamericanos, aquejados de enfermedades oculares, en un lapso de una década. Se le puso de nombre ‘Milagro’ porque es la expresión popular de centenares de pacientes que, al recobrar la vista, exclaman sorprendidos: ‘¡Es un milagro!’. Muchos de ellos nos contaban sus experiencias de peregrinar por los diferentes servicios de salud de sus respectivos países, sin recibir respuesta. Y ya habían abandonado toda esperanza de recuperar la vista algún día…”

“¿La ‘Operación Milagro’ —le pregunto al Dr. Ríos— se ha extendido a otros países además de Venezuela?” El año siguiente al anuncio hecho por los Comandantes Fidel y Chávez, o sea en 2006, abrimos varios de centros oftalmológicos en Venezuela, integrados por profesionales cubanos —un centenar de ellos trabajadores de nuestro hospital Pando Ferrer. Debo precisar que, en la ‘Operación Milagro’, participan unas 165 instituciones cubanas. Y se dispone, además, de una red de cincuenta centros oftalmológicos con 82 posiciones quirúrgicas en 14 países de América Latina y el Caribe. Porque, en efecto, Fidel y Chávez, a partir de la experiencia cubana, decidieron ampliar el servicio a otros países, incluyendo a varios Estados del Caribe, como Haití y San Vicente y las Granadinas. Bolivia fue la siguiente nación. Después se sumaron Guatemala, Honduras, Ecuador, Paraguay, El Salvador, México, Argentina, Uruguay… Hasta alcanzar una veintena, más otras decenas de establecimientos quirúrgicos abiertos por personal cubano en África y Asia. “

En el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay unos 45 millones de ciegos. Y, como nos lo precisaba la Dra. Eneida Pérez, la mitad de ellos, o sea unos 25 millones, lo son sencillamente a causa de las cataratas. Lo que significa que, con una simple operación quirúrgica, esos 25 millones de personas podrían recuperar la vista. Dicho de otra manera, esos 25 millones de personas son ciegas porque son pobres. Porque no pueden costearse una intervención quirúrgica de alto coste, o porque no viven en un país con un sistema público de salud que preste esa atención y asuma ese gasto. Esa es la tremenda injusticia que quisieron combatir los líderes de la revoluciones cubana y bolivariana. Igual que ambos combatieron y erradicaron por completo el analfabetismo en sus respectivos países, se propusieron erradicar la ceguera.

Algunos quizás se pregunten si todo esto que estoy diciendo no es más que propaganda. Para verificarlo, como yo era muy miope y con unas cataratas muy complicadas, decidí probar en mi propia persona la ‘Operación Milagro’ y someterme a cirugía en los dos ojos.

Después de los análisis pertinentes, mezclados con las decenas de pacientes que llenan los pasillos del Hospital Pando Ferrer, me sometí a la intervención. Con sus manos de ángel, la Dra. Eneida Pérez me operó. Una semana el primer ojo. La semana siguiente el segundo. Seis o siete minutos a cada vez. Cero dolor. Increíble. Totalmente ambulatorio. Apenas operado, te levantas de la mesa del quirófano por tus propios pies y, sin la ayuda de nadie, te marchas a casa. Dos horas después, te retiras tú mismo el esparadrapo que cubre el ojo operado. Milagro. Ya ves bien. Ya puedes hacer vida normal. Puedo dar testimonio de ello. ¿Cómo no pensar en los millones de personas que han vivido esta experiencia? ¿Cómo no estar eternamente agradecidos a los dos Comandantes que impulsaron este grandioso milagro?

 

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[:es]ORÍGENES DE LA MISIÓN MILAGRO[:]

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Fuente:  Literatura Cubana  Fecha:  Enero/2009 Tomado de http://www.sld.cu/infosearch

En Cuba han existido numerosas muestras de
solidaridad hacia otros países, gracias al legado del
pensamiento latinoamericanista de José Martí y
Ernesto Che Guevara y la continuidad de estas ideas
por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Esta solidaridad no sólo se ha evidenciado en el
campo de la salud, sino también en temas de construcción,
agricultura, azúcar, educación, transporte,
comunicación y desarrollo de otras industrias.
Sin contar aún con una consolidación económica
y política, dados los pocos años de surgida la Revolución,
Cuba comenzó a brindar su ayuda, a pesar
de la salida masiva al extranjero de médicos que se
produjo a partir de 1959, cuando sólo contábamos
con 6.286 médicos y emigró la mitad de esta cifra,
incluyendo un tercio de los profesores de la única
escuela de medicina que había en Cuba.
El primer indicio de colaboración se reconoce en
1960, cuando se envió a Chile una brigada médica
emergente y varias toneladas de equipos de insumo,
después de haber pasado este país por un intenso
terremoto que dejó miles de fallecidos.
No obstante, se reconoce el 23 de Mayo de 1963
como el inicio de la Colaboración Médica Internacional
Cubana de brigadas permanentes, en esta
ocasión con una brigada de 55 colaboradores que
prestarían sus servicios durante un año en Argelia.
De esta manera se manifiesta la desinteresada solidaridad
de Cuba para ayudar a otros países que
necesitan de nuestros servicios, sin intereses comerciales
ni diplomáticos.
En los 50 años de historia de colaboración médica
se ha multiplicado el número de colaboradores y
de países en los cuales se presta servicios, se han
alcanzado mayores categorías científicas y docentes
en los colaboradores enviados a estas misiones y se
gana en experiencia para trabajar en base a mejorar
la calidad de la asistencia médica. También se han
abierto un significativo número de universidades
médicas en el extranjero y de igual forma ha
aumentado el número de estudiantes extranjeros
que estudian las carreras de Medicina, Estomatología,
Licenciatura en Enfermería y Técnicos de la
Salud, graduándose hasta el momento 8.449 de 100
países diferentes .
Por otro lado, durante las consultas realizadas a
las comunidades en los sitios más recónditos de
cada barrio, con la aparición del programa solidario
Barrio Adentro en el año 2003 en la República
Bolivariana de Venezuela, los médicos cubanos
comenzaron a descubrir enfermedades, como cataratas
y pterigion no tratadas, según los afectados
por falta de dinero para ir al hospital o a la clínica
privada o porque en los hospitales el tratamiento o
la intervención nunca se producía. Con el propósito
de brindarle a la población la oportunidad de mirar
el mundo con mayor nitidez y mayor claridad nace
la Misión Milagro, arcoiris de esperanza. Es considerada
como la hermana destacada de Barrio
Adentro que llegó a Venezuela de la mano de una
delegación cubana para llenar de luz los ojos de
miles de personas que ya habían perdido la ilusión
de volver a ver .
La Misión Milagro, iniciativa de Cuba apoyada
por Venezuela, es una campaña de contenido social
y humanitario que no distingue condición social,
edad, ni raza de los pacientes. Las operaciones que
se realizan en su contexto, sin costo alguno, permiten
devolver la visión o curar de diversos padecimientos
oftalmológicos a ciudadanos de países del
llamado tercer mundo. Desde el 10 de julio de 2004,
en que se realizaron las primeras 50 intervenciones,
Cuba impulsó ese proyecto para preservar y devolver
la visión en 10 años a no menos de seis millones
de enfermos latinoamericanos y caribeños sin recursos
económicos, lo que se conoce como Convenio de
Sandino. Médicos y técnicos cubanos, con el apoyo
de equipos y la tecnología oftalmológica más avanzada,
crean capacidades para operar anualmente a
cerca de un millón de pacientes, en el contexto de la
Alternativa Bolivariana para los Pueblos de nuestra
América (ALBA).

 

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[:es]Argentina: 48 mil personas han recuperado la vista a través de la “Operación Milagro”[:]

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operacion-milagro-afp

Los programas “Yo sí puedo” y la “Operación Milagro” se llevan adelante hoy en día en varios países de Latinoamérica, África y Asia y tienen como motor la solidaridad del pueblo y gobierno de la República de Cuba, que financia estos emprendimientos.

En Argentina, una ONG asumió el desafío de llevar adelante estas iniciativas. La licenciada Mariela Pinza es una de las coordinadoras de la Fundación Un Mundo Mejor Es Posible y cuenta que “se viene trabajando en Argentina desde 2003 implementando los dos programas: el programa de alfabetización de adultos ´Yo sí Puedo´ junto a organizaciones de base y movimientos sociales; y desde 2005 el programa de salud visual ´Operación Milagro´, el cual lleva realizadas más de 48 mil cirugías y que hoy funciona en nuestro Centro Oftalmológico de la ciudad de Córdoba”.

La experiencia nació a partir del trabajo territorial con el programa de alfabetización en Venezuela, donde la realidad los puso de frente a las necesidades más crueles. “Cuando se sale al territorio a trabajar, a los lugares más alejados donde el Estado no llega, nos encontramos con un montón de personas adultas mayores que querían alfabetizarse pero no veian, a causa de cataratas que es la primer causa de ceguera prevenible en nuestro continente” relata la licenciada Pinza. “A partir de eso, surge la Operación Milagro en más de 50 países”  por iniciativa de los expresidentes Fidel Castro (Cuba) y Hugo Chávez (Venezuela).

“La Operación Milagro busca erradicar la ceguera prevenible, la que con una cirugía la gente vuelve a ver” explica. La Ong UMMEP “realiza acuerdos con municipios, sindicatos y gobiernos para poder llevar adelante el programa”.

Actualmente, se atiende a alrededor de 50 pacientes diarios en forma gratuita y se llevan realizadas miles de intervenciones quirúrgicas. La mayoría de los pacientes son de distintos pueblos del interior del país y por eso se está construyendo un albergue en las instalaciones del Hospital Escuela y Centro Oftalmológico para una mejor atención pre y post-operatoria.

 

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