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Fuente: Brigada Médica Cubana en Qatar ||
En Cuba se ha escogido este día para reconocer la labor de los trabajadores de la salud pues en esta fecha nació en Camagüey, el médico cubano Carlos J. Finlay  Barrés, quien realizó el mayor descubrimiento científico de la medicina tropical: la transmisión de enfermedades por medio de un vector biológico (el mosquito), con lo que salvó a la humanidad del azote de la fiebre amarilla.

Por este descubrimiento a Finlay se le confirió la distinción de “Benefactor de la Humanidad”. Es considerado uno de los microbiólogos más importantes de la historia universal de la Medicina.

Para honrar su memoria, cada 3 de diciembre se celebra en Cuba el Día de la Medicina Latinoamericana.

El doctor Finlay, el más profundo e intenso investigador de esta enfermedad, concluyó que entre un sujeto infectado y otro sano, había un agente independiente que la transmitía, y fue capaz de identificar al Aedes aegypti como el vector biológico.

Su resultado quiso ser escamoteado para favorecer al norteamericano Walter Reed, quien presidió, en 1901, la cuarta comisión estadounidense que vino a Cuba, precisamente, para «demostrar» in situ que la fiebre amarilla tenía un origen bacteriano y que, por tanto, Finlay estaba equivocado.

El médico cubano había estado en Estados Unidos en febrero de 1881 para presentar su trabajo «El mosquito considerado hipotéticamente como agente de la transmisión de la fiebre amarilla», y había sido ignorado.

Sin embargo, la oposición a reconocer a Reed como el verdadero descubridor se puso de manifiesto cuando Francia decidió otorgar a Finlay en 1911 la orden oficial de la Legión de Honor, e Inglaterra la medalla Mary Kinsley, concedida en el mundo solo a los científicos Mauson, Ross y al genial Koch, descubridor del bacilo de la tuberculosis.

Asimismo, el XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina, celebrado en Roma en 1954, ratificó al cubano como el único descubridor del agente trasmisor de la fiebre amarilla y la aplicación de su doctrina en el saneamiento del trópico.

Dos años después, esta misma cita realizada en España, acordó la ejecución de una campaña intensa para que los libros de texto, diccionarios enciclopédicos y medios de divulgación no atribuyeran a otras personas la gloria que, por derecho propio, le pertenecía.

Finlay fue propuesto siete veces para el Premio Nobel de Medicina, pero los Estados Unidos siempre se opusieron. En la década del cincuenta, por fin se esclarece la verdad histórica y se instaura el Día de la Medicina Latinoamericana en reconocimiento al cubano.

El 25 de mayo de 1981 la UNESCO instituyó por primera vez el Premio Internacional Carlos J. Finlay, para reconocer avances en Microbiología, e incluyó al sabio en su revista como uno de los seis microbiólogos más destacados de la historia mundial.

El arte de brindar atención a la salud y prevenir enfermedades requiere de amor y respeto por el ser humano, solidaridad y vocación internacionalista.

Hacemos llegar a todos nuestros profesionales de la salud, portadores de estos valores en su quehacer diario, un sentida felicitación por la noble labor que realizan dando lo mejor de sí ,en nuestro país y en cualquier rincón del mundo.

Autor: Profesor. Dr. Ernesto Eusebio López Cruz

Especialista de I y II grados en EGI. Profesor Auxiliar. Master en Salud Bucal

Representante C SMC S. A. en el Estado de Qatar

Jefe de la Brigada Médica en el estado de Qatar

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