BMC Venezuela – Iniciada la XXIII edición del Entrenamiento de Cuadros

El #Che expresó:”El desarrollo de un cuadro se logra en el quehacer diario; pero debe acometerse la tarea, además, de un modo sistemático…” Iniciada la XXIII edición del Entrenamiento de Cuadros de la Misión Médica Cubana en Venezuela con la participación de 11 estados del país.




BMC Venezuela – Ministro del MINCEX visita la sede de la Médica Cubana

Rodrigo Malmierca Ministro del MINCEX se reúne en la Sede de la Misión Médica Cubana con la Dirección de la Oficina de Atención a las Misiones y los Jefes de todas las Misiones Cubanas en Venezuela. #SomosCuba#VamosPorMás@JulitoVenCub@CubacooperaVe@OrlandolvarezA5




Pensar como país

Pensar como país, es
fundamentalmente, trabajar unidos por un mismo propósito, para que nuestro país
avance en el proceso revolucionario que llevamos a cabo, con el optimismo y la
convicción de que  cada vez obtendremos
mayores logros, a pesar del bloqueo que nos imponen los imperialistas.

,Pensar como país,  es actuar con solidaridad y humanidad en cada momento y lugar donde nos encontremos, que no es más que ayudar a los que nos rodean y a otros que lo necesiten, es decir, sentir la necesidad del otro, como la nuestra. 

Es ser responsables en nuestras actuaciones, conscientes de que con nuestro aporte, el país avanzará cada día más. Si cada cubano hace lo que le toca, en su trabajo, en el pedacito que le toca, seremos más eficientes.

Es ahorrar los recursos que
el Estado pone a nuestra disposición  y
actuar con austeridad. Usar solo los necesarios e imprescindibles en cada lugar
y momento. Debemos tener como principio que no podemos despilfarrar ningún
recurso, por el solo  hecho de que
disponemos de este. En la medida en que seamos capaces de ahorrarlos, otros más
necesitados, podrán disponer de estos.

Actuar como país es seguir
siendo fiel a los principios por los cuales se logró esta Revolución,
basados  en el  pensamiento martiano y fidelista, que nos
guiaron y seguirán guiando hacia un fututo mejor.

Es ser incondicionales a la Dirección del país para dar continuidad al proceso que construimos.

Sigamos estos preceptos y así
lograremos un avance más ostensible y duradero de nuestro sistema socialista,
¨con todos y para el bien de todos¨, como dijera nuestro Apóstol.  




Convoca el MINSAP twitazo el martes 8 de octubre

En los últimos meses los profesionales de la salud de la nación
antillana han enfrentado la agresividad y el saboteo de su labor por la
administración Trump, que ha pretendido bloquear y desvirtuar esta
política internacionalista de la Revolución por la que más de 400 mil
médicos y otros trabajadores del sector han ofrecido sus servicios en
164 países.

Un programa de la USAID destinado a financiar acciones y búsqueda de información para desacreditar la cooperación internacional que presta Cuba en la esfera de la salud es una de las últimas medidas intrumentadas por el presidente de los Estados Unidos.




Estado del Tiempo en Cuba

Fuente: Brigada Médica Cubana en Qatar

 Estado del Tiempo en Cuba

Cielo espejado en todo el país…intenso calor humano… mar serena y tierra firme           , los vientos sostenidos y en correcta dirección con aires de optimismo. imposible la penetración por ambas costas.. en fin, un tiempo con total claridad




Campeones eternos en nuestros corazones

Campeones eternos en nuestros corazones

 Por la vigencia de la contundente denuncia contra el terrorismo que sistemáticamente los Gobiernos de Estados Unidos han practicado contra Cuba, su Revolución y su pueblo, compartimos fragmentos del conmovedor discurso pronunciado por Fidel en el acto de despedida de duelo de las víctimas del crimen de Barbados. El multitudinario tributo tuvo lugar el 15 de octubre de 1976, en la Plaza de la Revolución José Martí, de La Habana.

 Familiares de los cubanos asesinados el 6 de octubre; Compatriotas:

 «Conmovidos, luctuosos, indignados, nos reunimos hoy en esta histórica Plaza para despedir, aunque solo sea casi simbólicamente, los restos de nuestros hermanos asesinados en el brutal acto de terrorismo perpetrado contra un avión civil en pleno vuelo con 73 personas a bordo, de ellas 57 cubanos. La mayor parte de los restos yacen en las profundidades abismales del océano, sin que la tragedia haya dejado a los familiares allegados ni aun el consuelo de sus cadáveres. Solo los restos mortales de ocho cubanos han podido ser recuperados. Ellos se convierten así en símbolo de todos los caídos, el único resto material al que daremos sepultura en nuestra tierra de quienes fueron 57 saludables, vigorosos, entusiastas, abnegados y jóvenes compatriotas nuestros. Su edad promedio apenas rebasaba los 30 años aunque sus vidas eran ya, sin embargo, inmensamente ricas en su aporte al trabajo, al estudio, al deporte, al afecto de sus familiares allegados y a la Revolución.

«Cuando leemos las biografías de cada uno de ellos vemos qué espléndida hoja de servicios al país constituyen sus vidas. El capitán de la nave había sido elegido, este mismo año, Héroe Nacional del Trabajo. Muchos habían recibido la Medalla XX Aniversario. Numerosos entre los tripulantes habían prestado distintos servicios internacionalistas y los atletas acababan de escribir una brillante e insuperable página deportiva, ganando la totalidad de las medallas de oro en las competencias regionales de esgrima que acababan de efectuarse en Caracas. Muchos eran militantes de la Juventud o del Partido, todos se destacaban en sus actividades, cada uno de ellos había sido un claro ejemplo de cómo la dedicación al estudio, a la superación, al trabajo y al cumplimiento del deber es hoy la característica esencial de nuestros conciudadanos.

«No eran millonarios en viaje de placer, no eran turistas que disponían de tiempo y de recursos para visitar otros países; eran humildes trabajadores o estudiantes y deportistas que cumplían con modestia y dedicación las tareas asignadas por la patria.

«Entre los viajeros del avión había 11 jóvenes guyaneses, seis de ellos seleccionados para realizar estudios de Medicina en Cuba, vidas que se pierden de hombres cuyo destino era salvar vidas en su país subdesarrollado y pobre. También murieron cinco abnegados ciudadanos de la República Popular Democrática de Corea, un pueblo tanto tiempo asediado por Estados Unidos, que visitaban países de América Latina en viaje de amistad.

«En pleno vuelo el avión fue destruido por una carga explosiva a los pocos minutos de haber despegado del aeropuerto de Barbados. Con heroísmo indescriptible los bravos y expertos pilotos de la nave hicieron un supremo esfuerzo para hacerla regresar a tierra, pero el equipo, ardiendo y casi destruido, solo pudo permanecer en el aire unos minutos más. Contaron, sin embargo, con el tiempo y la entereza suficiente para explicar que había ocurrido una explosión a bordo, que la nave ardía e intentaban regresar a tierra. Es inimaginable el drama que tiene que haber significado para los pasajeros y los tripulantes la explosión y el incendio encerrados en una nave aérea a una altura aproximada de 6 000 metros».(…)

«Podríamos preguntarnos qué se pretende con estos crímenes. ¿Destruir la Revolución? (Exclamaciones de: “¡No!”) Es imposible. La Revolución emerge más vigorosa frente a cada golpe y cada agresión, se profundiza, se hace más consciente, se hace más fuerte (Aplausos). ¿Intimidar al pueblo? (Exclamaciones de: “¡No!”) Es imposible. Frente a la cobardía y la monstruosidad de crímenes semejantes el pueblo se enardece, y cada hombre y mujer se convierte en un soldado fervoroso y heroico dispuesto a morir (Aplausos).

«La Revolución nos inculcó a todos la idea de la fraternidad y la solidaridad humana. A todos nos hizo hermanos entrañables en los que la sangre de uno pertenece a todos y la sangre de todos pertenece a cada uno de los demás (Aplausos). Por eso el dolor es de todos, el luto es de todos, pero la invencible y poderosa fuerza de millones de personas es nuestra fuerza. ¡Y nuestra fuerza no es solo la fuerza de un pueblo, es la fuerza de todos los pueblos que ya se redimieron de la esclavitud y la de todos los que en el mundo luchan para erradicar del seno de la sociedad humana la explotación, la injusticia y el crimen! (Aplausos).

«Nuestra fuerza es, en fin, la fuerza del patriotismo y la fuerza del internacionalismo. Las ideas por las que luchamos son estandarte de los hombres más honestos y dignos del mundo de hoy y el emblema seguro y victorioso del mundo de mañana.

«El imperialismo, el capitalismo, el fascismo, el neocolonialismo, el racismo, la brutal explotación del hombre por el hombre en todas sus formas y manifestaciones, se acercan al ocaso en la historia de la humanidad, y sus enloquecidos servidores lo saben; por eso sus reacciones son cada vez más desesperadas, más histéricas, más cínicas, más impotentes. Solo eso puede explicar crímenes tan repugnantes y absurdos como el de Barbados.

«Durante más de cien años ha sido recordado y condenado con inextinguible indignación el fusilamiento de los estudiantes de Medicina en 1871. Durante miles de años nuestro pueblo recordará, condenará y aborrecerá en lo más profundo de su espíritu este horrible asesinato.

«¡Nuestros atletas sacrificados en la flor de su vida y de sus facultades serán campeones eternos en nuestros corazones (Aplausos); sus medallas de oro no yacerán en el fondo del océano, se levantan ya como soles sin manchas y como símbolos en el firmamento de Cuba; no alcanzarán el honor de la olimpiada, pero han ascendido para siempre al hermoso olimpo de los mártires de la patria! (Aplausos).

«¡Nuestros tripulantes, nuestros heroicos trabajadores del aire y todos nuestros abnegados compatriotas sacrificados cobardemente ese día, vivirán eternamente en el recuerdo, en el cariño y la admiración del pueblo! (Aplausos) ¡Una patria cada vez más revolucionaria, más digna, más socialista y más internacionalista (Aplausos) será el grandioso monumento que nuestro pueblo erija a su memoria y a la de todos los que han caído o hayan de caer por la Revolución! (Aplausos).

«Hacia nuestros hermanos guyaneses y coreanos inmolados ese día, va también nuestro recuerdo más ferviente en estos instantes. Ellos nos recuerdan que los crímenes del imperialismo no tienen fronteras, que todos pertenecemos a la misma familia humana y que nuestra lucha es universal (Aplausos).

«No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!»