Saneamiento básico. Asunto que debemos debatir y conseguir.

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Es común la responsabilidad con la preservación favorable de los
factores físicos, químicos y biológicos que tienen una influencia decisiva en
los seres humanos.

Valen cuantos esfuerzos sean necesarios para promover sanos estilos de
vida, concienciar sobre el saneamiento
básico
, contribuir a la prevención de las enfermedades y la generación de
ambientes salutogénicos.

Mucho puede y debe hacer la
sociedad en su conjunto
, cada comunidad,
familia y cubano para disfrutar de un medio adecuado, sin insalubridad.

Entre todos podemos preservar la higiene, reducir los riesgos y
embellecer las ciudades.

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¡Cuidemos todos el medio ambiente
y, con ello, la vida y la salud!

Dr. José Luis Aparicio Suárez.




Contaminación sonora. Un problema a resolver.

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La urbanidad depende de todos los que convivimos. En la medida que
reduzcamos los ruidos estaríamos demostrando cultura sanitaria y educación
integral.

Los seres humanos tenemos la capacidad de comunicarnos; pero sufrimos
con los sonidos desmedidos, no solo en el oído interno sino también en el sistema
nervioso y el organismo en su conjunto.

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Podemos y debemos controlar la contaminación sonora, que es una injuria
a la salud individual y colectiva.

La calidad de vida será mayor si conversamos en voz baja y evitamos
generar ruidos lesivos. Vivamos en paz y armonía.

Dr. José Luis Aparicio Suárez.




Accidentalidad. Un desafío de todos.

Lamentablemente, “disminuir la accidentalidadNOestá en la conciencia de cada conductor”, como debía ser.

Vale reiterar, una y otra vez, que  mucho más de lo hecho hasta ahora, en materia de prevención, es preciso hacer de inmediato y sostenidamente. Han de adoptarse medidas más enérgicas y oportunas para evitar pérdidas de vidas, sufrimiento, discapacidad y daños materiales.

Los accidentes del tránsito no debían estar entre las principales causas de muerte y lesionados en nuestro país. Es hora de erradicar la imprudencia e insensibilidad.

El tema debe ser tratado sistémicamente, a lo largo y ancho del país, a través de todos los medios, en todos los niveles de enseñanza y todos los colectivos laborales, en el universo de instituciones y organizaciones, por todos los cuadros y ciudadanos.

Asúmase como una vergüenza que “fallecen dos personas aproximadamente cada 24 horas en Cuba”, y abracemos el desafío de cuidar las vidas y la integridad física de todos.

Más que accidentales, la mayoría de los hechos son “NEGLIGENCIALES”, precisamente porque todavía no existe plena conciencia de la responsabilidad ante el volante.

Dr. José Luis Aparicio Suárez.